Un plan de cambio de armas por
ordenadores para reducir la violencia en la superpoblada capital
mexicana comenzó el martes en Tepito, uno de sus barrios más peligrosos
y escenario de recientes operativos destinados a erradicar el
contrabando y el narcomenudeo.
La medida intenta "salvar vidas", según Joel Ortega, secretario de
Seguridad Pública de la capital, que recibió de una mujer un revólver
38 súper, poco antes de la inauguración formal del programa.
El arma entregada quedó a resguardo del ejército y a cambio "se le
tomaron sus datos" a la mujer, para posteriormente llevarle a su
domicilio el ordenador, informó Ortega.
Los ordenadores son sólo para quienes entreguen armas superiores a
nueve milímetros, pero por las inferiores a ese calibre se dará "un
apoyo económico de 2.000 pesos en efectivo y 500 pesos (180 y 45
dólares)" en víveres, añadió.
Después de la mujer que entregó el revólver, unos jubilados canjearon
dos pistolas, mientras un hombre de unos 40 años entregó dos armas,
destacándose una "tipo pluma", como se le denomina a un dispositivo de
fabricación artesanal que simula ser un bolígrafo, aunque puede llevar
proyectiles calibre 22.
Al cabo de la primera jornada del programa, los vecinos de Tepito
entregaron 21 armas de fuego y cuatro "plumas-pistola", informó la
secretaría de Seguridad capitalina en la tarde del martes.
Un comerciante de Tepito, llamado Arturo Guzmán, entregó dos
revólveres, uno calibre 32 y el otro 34, y una pistola 45 que dijo que
eran un recuerdo de su bisabuelo, de su abuelo y la tercera de su
padre.
A cambio, recibió 7.000 pesos, tres raciones de comida y un ordenador, señaló el organismo.
"No somos ingenuos, no pensamos que los delincuentes vayan a entregar
las armas. Para los delincuentes su arma es un instrumento de trabajo.
Pero puede ser que los hijos o las esposas de ellos sí busquen
entregarlas", dijo Ortega en declaraciones a AFP la noche del lunes.
"Vamos viendo la evolución del programa, a nosotros nos interesaría que
hubiera un alud de armas recogidas", señaló Ortega, que reconoció
desconocer el número de armas que circulan en la capital, de ocho
millones de habitantes.
En 2006, las fuerzas de seguridad recogieron unas 600 armas, según datos de la alcaldía.
En Tepito, conocido como el 'barrio bravo', es posible comprar desde
una pequeña pistola hasta fusiles AK-47, estos últimos pueden
conseguirse por "menos de 15.000 pesos, dependiendo de su estado",
reconoció Ortega, cuya escolta tuvo que ser reforzada debido a que
decenas de vecinos se manifestaron en su contra.
"Estamos de acuerdo en que se combata a la delincuencia pero que no
perjudique a quienes somos los habitantes del barrio", comentó a AFP
una mujer que pidió no ser identificada.
Los vecinos inconformes llevaban pancartas con las leyendas "Marcelo
entiende, Tepito no se vende", en referencia al alcalde de la Ciudad de
México, el izquierdista Marcelo Ebrard, y "Tepito unido jamás será
vencido".
La protesta se organizó por la inconformidad de los "tepiteños" porque
la alcaldía capitalina expropió en febrero pasado un edificio de 5.000
metros cuadrados donde presuntamente se vendía droga.
"Nos están quitando el patrimonio de nuestros hijos", explico Juana, un
ama de casa de 35 años, que asegura que en la finca expropiada no todos
sus habitantes realizaban actividades ilícitas.
Molestos porque responsabilizan a las autoridades del crecimiento de la
delincuencia en la zona, los vecinos de Tepito aseguran que la Policía
también es consumidora de los estupefacientes que se venden en el
barrio.