La venta de Dow Jones a Murdoch se decidirá en familia
Todo se decidirá el lunes en una gran
reunión familiar: tras el visto bueno dado el martes pasado por la
dirección del Dow Jones para ser vendido al magnate Rupert Murdoch, la
operación depende del veredicto de los Bancroft, la familia que
controla el grupo desde 1902.Un portavoz de la familia confirmó este miércoles que la reunión fue
fijada para el lunes 23 de julio. Luego, los Bancroft -que juntos
controlan 64% de los derechos de voto- tendrán "varios días" para tomar
la decisión final.
En la noche del martes, el consejo de administración de Dow Jones
aprobó la venta por amplia mayoría, con la excepción de tres
administradores, dos de ellos miembros de la familia Bancroft.
Esta votación no obliga a la familia a aceptarla, pero pesará de manera
importante en la decisión, porque un rechazo desautorizaría a la
dirección del grupo.
Rupert Murdoch, dueño del imperio mediático News Corp., ofreció a
principios de mayo 5.000 millones de dólares por Dow Jones, propietario
del Wall Street Journal, la agencia de informaciones financieras Dow
Jones, el semanario financiero Barron's y la base de datos Factiva.
Según el Wall Street Journal, la relación es muy pareja entre los
partidarios y los opositores a la venta, por lo que el resultado es
imprevisible.
De todos modos, no sería necesario que toda la familia acepte: si cerca
de la mitad de sus miembros aprueba la venta, ello podría ser
suficiente para dar una mayoría a Murdoch, dado que los otros
accionistas mayoritariamente estarían de acuerdo con ello, según el
WSJ.
News Corp. se felicitó en la noche del martes por el resultado de la
votación del consejo de Dow Jones, aunque se cuidó de proclamar su
victoria.
"News Corp. y su consejo de administración agradecen al consejo de Dow
Jones su clara votación en favor de nuestra oferta de compra", indicó
el grupo, agregando que Dow Jones, asociado a News Corp., será "un
grupo todavía más formidable y respetado".
El veredicto final de la familia será la culminación de tres meses de
agitadas negociaciones, en las que los Bancroft al principio rechazaron
de plano la oferta de Murdoch y luego aceptaron discutirla, aunque se
mantuvieron muy divididos.
Rupert Murdoch tuvo una negociación difícil con una nebulosa familiar
de más de 30 miembros de varias generaciones, de los cuales pocos se
llaman todavía Bancroft, nombre del yerno del comprador de Dow Jones en
1902, Clarence Barron.
Algunos quieren vender, otros esperan todavía que Murdoch ofrezca más y
los más hostiles, principalmente Leslie Hill, una ex piloto civil,
trataron de encontrar otros candidatos.
Pero la posición de quienes se oponen a la venta se debilitó al no
surgir otros compradores potenciales, probablemente desanimados por el
elevado precio propuesto desde el principio por Murdoch: 67% sobre la
cotización de Dow Jones a fines de abril.
Debe admitirse que Rupert Murdoch, al principio criticado por numerosos
editorialistas y políticos estadounidenses, en las últimas semanas
obtuvo comentarios favorables.
El último hasta la fecha, inesperado y de peso, provino del ex
vicepresidente Al Gore, quien en una entrevista con el New York Times
el miércoles, consideró a Murdoch como un defensor de ideas
independientes y un hombre de palabra.
Si la familia se niega a vender, estiman los analistas, la acción Dow
Jones podría caer brutalmente a sus niveles anteriores, cerca de los 40
dólares.
Ello en un contexto en el que los cotidianos estadounidenses tienen
problemas: según la federación Newspaper association of America, los
ingresos publicitarios bajaron 4,8% en el primer trimestre de 2007, y
continuaron descendiendo en abril y mayo, pese a un crecimiento de 31%
de los ingresos en sus páginas de internet, que representan sin embargo
solamente 5% del total.
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