El Tribunal Supremo de Pakistán rehabilita a su presidente
El Tribunal Supremo de Pakistán
rehabilitó este viernes en el cargo a su presidente, el juez Iftijar
Mohamed Chaudhry, al declarar ilegal su suspensión, decretada en marzo
por el jefe del Estado, Pervez Musharraf, para quien la decisión
judicial supone un duro revés."Los cargos (contra el juez) presentados por el presidente (Musharraf)
el 9 de marzo se han abandonado", anunció el juez Khalil Ur Rehman
Ramday, al precisar que la decisión se tomó por diez votos a favor y
tres en contra tras 43 días de deliberación. El anuncio fue recibido
entre vítores y aplausos por la muchedumbre que se congregó ante el
edificio del Supremo desde primeras horas del día, constató un
periodista de la AFP.
Por su parte, el primer ministro paquistaní, Shaukat Aziz, anunció que
el gobierno aceptaba esa decisión judicial, inmediatamente después de
que se hiciese pública. "El presidente (Musharraf) dijo que honorará,
respetará y aceptará la decisión del Tribunal Supremo", declaró horas
más tarde a la AFP el portavoz presidencial, el general Rashid Qureshi.
La rehabilitación de Chaudhry en su cargo se produce mientras Pakistán
vive una tensa situación política y el terrorismo de corte
fundamentalista azota el país, factores que han desencadenado la peor
crisis en los ocho años de Musharraf en el poder.
En los últimos seis días, Pakistán se vio asolado por una oleada de
atentados suicidas que provocaron al menos 200 muertos, cometidos por
islamistas que juraron vengar con una "guerra santa" contra el gobierno
la muerte de un centenar de fundamentalistas en el asalto a la Mezquita
Roja de Islamabad, llevado a cabo hace nueve días por el ejército.
El Supremo también ordenó que se archiven las acusaciones de faltas
profesionales y abuso de poder alegadas por el general Musharraf para
suspender al juez Chaudhry. "No es el momento de hablar de victoria o
de derrota; la Constitución y la ley siempre prevalecieron y siempre
prevalecerán", comentó el primer ministro.
Musharraf suspendió el 9 de marzo al presidente de la principal
instancia judicial de Pakistán, alegando que había cometido faltas
profesionales y abuso de poder, concretamente al concederse privilegios
indebidos y haciendo que su hijo obtuviera un cargo importante en la
policía.
La medida desencadenó imponentes manifestaciones en todo el país. La
oposición y los círculos judiciales acusaron al presidente paquistaní
de apartar a un magistrado que comprometía su reelección a finales del
presente año. Chaudhry se convirtió así, involuntariamente, en el héroe
y en uno de los abanderados de los partidos opositores, incluidos los
confesionales, cuyos militantes participaron masivamente en todas las
manifestaciones convocadas en apoyo del magistrado.
Antes de su suspensión, Chaudhry dio a entender en varias ocasiones que
la Constitución no permite a Musharraf presentarse a un nuevo mandato
ante el Parlamento saliente -en el que tiene la mayoría- antes de las
legislativas de finales de 2007, conservando la jefatura del ejército,
elemento clave del poder en Pakistán.
La ley fundamental, en cambio, establece que el jefe del Estado deje
ser el responsable supremo del Ejército, cargos que Musharraf comparte
desde su golpe de Estado, sin derramamiento de sangre, con el que el 12
de octubre de 1999 se hizo con el poder en Pakistán.
Musharraf nunca ha ocultado su intención de presentarse a un nuevo
mandato, pero conservando la jefatura del ejército. La Constitución
paquistaní establece que el jefe del Estado sea elegido por el
Parlamento.
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