Arduas negociaciones sobre los rehenes surcoreanos en Afganistán
Las negociaciones para liberar a 23
surcoreanos en manos de los talibanes proseguían este lunes en
Afganistán, después de que los rebeldes aplazaran de nuevo 24 horas su
amenaza de matarlos, además de anunciar que otro rehén alemán
supuestamente muerto seguía vivo.Los talibanes fijaron para este martes a las 16H30 el nuevo ultimátum
que pesa sobre los 23 evangelistas surcoreanos, tras haber hecho lo
mismo el domingo. Los rebeldes exigieron a través de un portavoz, Yusuf
Ahmadi, que el gobierno de Kabul los pusiera en contacto directo con la
delegación surcoreana, encabezada por un viceministro de Exteriores,
Cho Jung-Pyo, quien se encuentra en Afganistán para supervisar
directamente las negociaciones.
"Un alemán y cuatro rehenes afganos cuya muerte anunciamos siguen
vivos. Para su liberación, queremos que el gobierno (afgano) ponga en
libertad a diez prisioneros talibanes, o los mataremos", declaró por
otra parte Ahmadi, el portavoz habitual de los insurgentes, sin fijar
un plazo.
Los talibanes afirmaron el sábado, sin dar pruebas, que habían
ejecutado a los rehenes secuestrados el miércoles en la provincia de
Wardak, a unos 100 km al sur de Kabul, es decir los alemanes y los
afganos, ya que los surcoreanos fueron retenidos el jueves. No
obstante, las autoridades de Afganistán y Alemania aseguraron que uno
de los rehenes alemanes seguía vivo.
El cadáver de su compatriota, un ingeniero de 44 años, fue encontrado
el domingo con heridas de bala, pero será sometido a una autopsia para
determinar si realmente murió de los disparos, como afirmaron los
talibanes, o de un ataque cardíaco, como cree el gobierno afgano.
Yusuf Ahmadi confirmó que uno de los rehenes afganos había logrado
escapar el domingo de sus secuestradores. Este afgano había dicho que
el alemán y sus cuatro compatriotas estaban vivos en el momento de su
fuga, según la agencia de prensa privada Pajhwok. Sin embargo, la
canciller alemana, Angela Merkel, advirtió el domingo de que su
gobierno no cederá a ningún chantaje.
Los talibanes exigen también la liberación de 23 de sus compañeros a
cambio de los 23 rehenes surcoreanos, en su mayoría mujeres. Se trata
del grupo de extranjeros secuestrados en Afganistán más numeroso desde
el derrocamiento del régimen fundamentalista de los talibanes, a fines
de 2001. "Pedimos la liberación de 23 prisioneros, pero la delegación
nos dijo que estaban detenidos en cárceles norteamericanas y que ella
no estaba en posición de liberarlos", explicó Ahmadi, asegurando que
los prisioneros gozaban "de buena salud".
Por su parte, el portavoz del ministerio del Interior, Zemarai Bashary,
dijo que esperaba que su liberación se haría "gracias a negociaciones,
y no a una operación militar".
Después de la liberación en marzo pasado del italiano Daniele
Mastrogiacomo a cambio de cinco rebeldes prisioneros, los insurgentes
han llevado a cabo varios secuestros. Esta operación del gobierno
afgano fue sumamente criticada, sobre todo porque los dos guías afganos
del periodista italiano fueron ejecutados. Como consecuencia, el
presidente afgano, Hamid Karzai, aseguró que no se volverían a hacer
canjes de ese tipo. La última ejecución de un rehén extranjero en
Afganistán fue la de un ingeniero indio, en abril de 2006.
Por otro lado, cuatro soldados de la OTAN murieron a causa de una
explosión en el este de Afganistán, lo que eleva a seis el número de
militares de esta fuerza fallecidos este lunes, anunció la Alianza
Atlántica.
Asimismo, unos 50 presuntos insurgentes murieron en violentos combates
con las fuerzas de la coalición en la provincia de Helmand, bastión de
la insurrección en el sur de Afganistán, afirmó este lunes la coalición
bajo comando estadounidense. Además, 14 rebeldes, entre ellos seis
paquistaníes, perecieron el domingo en la provincia de Zabul (sur) en
una operación de la policía, el ejército y la coalición, afirmó el
ministerio del Interior en un comunicado. Ese balance no pudo ser
verificado por una fuente independiente.
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