La prensa marroquí
comenta, en su número de hoy, la situación de Marruecos cuatro años
después de los atentados terroristas del 16 de mayo que azotaron la
capital económica Casablanca (100 km al sur de Rabat).
Estos atentados causaron 45 muertos, entre ellos 12 kamikazes,
además de un centenar de heridos y generaron el pánico entre los
ciudadanos.
L'Opinion, periódico francófono del Partido del Istiqlal (PI,
gubernamental), afirma que "el choque ha sido terrible para el pueblo
marroquí que no podía concebir que el Islam sea explotado para fines de
oscurantismo y fanatismo ciego ya que el Islam es una religión de
diálogo, tolerancia y convivencia, solidaridad y fraternidad".
Los atentados del 16 de mayo de 2003 seguirán marcando nuestra
memoria colectiva, dice Libération, órgano de la USFP (gubernamental),
añadiendo que varios intentos de atentados han sido desbaratados y un
conjunto de medidas preventivas han sido tomadas.
Por su parte, el periódico independiente de tendencia económica,
L´Economiste, subraya que "el islamismo ha desarrollado un discurso
ideológico extremista, pero habida cuenta del poco éxito que ha tenido
ante la opinión pública, ha vertido un discurso nihilista".
Para Al Alam, órgano arabófono del PI, el pueblo marroquí está
determinado más que nunca a hacer frente al terrorismo y a seguir en la
realización del proyecto social. El diario destaca la vigilancia de los
marroquíes en la lucha contra el terrorismo desde estos atentados
terroristas.