Las fuerzas del orden
han intervenido la noche del 24 de mayo, "por solicitud del Alto
Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) para
poner fin a una manifestación de un grupo de refugiados subsaharianos
que acampaban ante la sede de la organización onudense desde el 18 de
mayo", indica un comunicado del ACNUR, hecho público hoy.
Esta
situación "había obligado a la oficina del ACNUR cerrar temporalmente
por motivos de seguridad", subraya el ACNUR, antes de recordar de
"manera firme que la utilización de la violencia es inaceptable y que
todos los refugiados y los solicitantes de asilo tienen la obligación
de respetar el orden público y las leyes marroquíes".
El ACNUR "deplora que, a pesar de sus numerosos intentos de
negociación", sobre el tema de las reivindicaciones de los refugiados
subsaharianos que reclaman una ayuda financiera mensual en Marruecos,
"los manifestantes hayan decidido proseguir su movimiento y su
manifestación".
Tal situación "obstaculizaba el acceso de los demás refugiados a
los locales del ACNUR y la buena marcha de sus actividades al servicio
de toda la comunidad de los refugiados", lamenta el comunicado.