El Rey de Bahrein, SM Hamad Ben Aïssa Al Khalifa, reiteró la posición
de su país en favor de la integridad territorial de Marruecos, indica
un comunicado publicado con motivo de la visita privada a Marruecos del
Soberano bahreiní.
SM
Hamad Ben Aïssa Al Khalifa reafirmó también su apoyo a los esfuerzos
desplegados por la comunidad internacional bajo los auspicios de las
Naciones Unidas con el objeto de conseguir una solución política,
consensual y definitiva a esta cuestión en el marco de la soberanía
marroquí y la integridad territorial del Reino.
Con la misma ocasión, el Rey de Bahrein saludó la iniciativa de
SM el Rey Mohammed VI de conceder una autonomía a las provincias del
sur en el marco de la soberanía marroquí como enfoque para permitir
encontrar una solución definitiva a la cuestión del Sahara al servicio
de la estabilidad y el progreso en la región del Magreb, precisa la
misma fuente.
El conflicto del Sahara opone Marruecos a los separatistas del
"Polisario", que con el apoyo de Argelia, reivindican la soberanía
sobre las porovincias del Sur que el Reino recuperó en 1975 en virtud
de los acuerdos de Madrid.
El documento añade que SM el Rey Mohammed VI y el Rey de Bahrein
se congratularon por la excelencia de las relaciones bilaterales,
destacaron la necesidad de reforzarlas aún más al servicio de los dos
pueblos hermanos e hicieron hincapié en la necesidad de prospectar
nuevas perspectivas de partenariado entre los dos países, en
particular, en los ámbitos económico, financiero y social.
Los dos jefes de Estado expresaron su profunda preocupación por la
situación que prevalece en la escena árabe e islámica y destacaron la
necesidad de conjugar los esfuerzos y reforzar los vínculos de
solidaridad para superar todas las divergencias y afrontar los retos a
fin de proteger los intereses supremos de los países arabo-islámicos.
Hicieron hincapié en la importancia del diálogo y las negociaciones
en la resolución de los diferendos y conflictos y reiteraron su apoyo a
los esfuerzos realizados para el desarrollo y la dinamización de la
acción árabe común con el fin de permitir a los países árabes superar
los retos a los cuales se enfrentan.
Por otra parte, ambos Soberanos reiteraron su viva condena del
terrorismo bajo todas sus formas, destacaron la necesidad de desplegar
todos los esfuerzos a nivel internacional para erradicarlo y subrayaron
la importancia del refuerzo del diálogo y la tolerancia entre todas las
civilizaciones, las culturas y las religiones sobre la base de la
igualdad, el respeto mutuo y las especificidades culturales de los
diferentes pueblos.