El caso de la revista Nichane ha sido dirigido con "mucha sabiduría" en
la medida en que todas las partes han contribuido a que el caso sea
examinado por la justicia, indicó Dris Ksikes, director de publicación
de la Nichane.
Dris Ksikes y la periodista Sanaa Al-Aji, han sido condenados a tres
años de prisión en suspenso y al pago de una multa de 7.200 euros por
la publicación de un artículo atentatorio a la religión islámica
titulado "Chistes: ¿Cómo se ríen los marroquíes de la religión
islámica?".
El mismo tribunal decidió también prohibir la publicación del
semanario durante dos meses a partir de la fecha del pronunciamiento de
la sentencia.
En declaraciones a la MAP, Ksikes se felicitó de la decisión del
tribunal de "no responder favorablemente a las solicitudes de la
Fiscalía General que han sido en su mayoría +injustas+ relativas
particularmente a impedir a los periodistas de ejercer su profesión".
Ksikes calificó de "positiva" la condena de cárcel en suspenso, pero
señaló que la prohibición de la publicación de la revista dos meses
tendrá repercusiones "económicas y psicológicas" negativas sobre la
publicación y los periodistas.
El secretario general del Sindicato Nacional de Prensa Marroquí (SNPM) calificó de "dura" la sentencia dictada contra Nichane.
Por su parte, la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH)
condena este veredicto y le considera como "una agresión contra la
libertad de expresión y prensa y un retroceso grave en materia de
logros del país en este ámbito".