La filarmónica de Nueva York apuesta por el joven Alan Gilbert
Jul 19,2007 00:00 by nora

La orquesta filarmónica de Nueva York anunció el miércoles que a partir de 2009 será dirigida por Alan Gilbert, un norteamericano de 40 años, que marcará un cambio de generación ya realizado por otras grandes orquestas del mundo.

"Estamos emocionados con la elección", dijo el presidente de la institución, Paul Guenther, al anunciar a la prensa el nombramiento que puso fin a meses de especulaciones. "Es un miembro muy respetado de la familia de la Filarmónica y un gran neoyorquino, tendrá un futuro brillante".

Hijo de violinistas de la orquesta, Gilbert sucederá en el cargo al norteamericano Lorin Maazel, de 77 años, que desde 2002 dirige esa formación y cuyo contrato caduca en dos temporadas. Maazel había reemplazado a su vez al alemán Kurt Masur, otro consagrado que al retirarse había cumplido 74 años.

"Esto es mucho más que un sueño hecho realidad -dijo Gilbert- es la realización de algo que nunca había osado soñar".

La apuesta a un artista joven sigue la tendencia marcada de otra gran orquesta de Estados Unidos, la filarmónica de Los Ángeles, que acaba de nombrar como director al venezolano Gustavo Dudamel, de 26 años. Enfrentando junto al paso del tiempo la necesidad de renovación, no sólo del público sino de la programación, otras grandes orquestas del mundo también optaron por sustituir batutas consagradas por artistas más jóvenes. En Estados Unidos la orquesta de Cleveland está dirigida por Franz Welser-Moest, un austríaco de 46 años. La de Chicago, en cambio, sigue prefiriendo la experiencia del holandés Bernard Haitink, de 78 años.

Algunas formaciones vivieron el cambio generacional hace tiempo. La filarmónica de Berlín, probablemente la mejor del mundo, se renovó en 1989 tras más de tres décadas de reino de Herbert von Karajan, con el italiano Claudio Abbado y actualmente el británico Simon Rattle, de 52 años. La orquesta sinfónica de Londres sustituyó en enero pasado al consagrado Sir Colin Davis por el ruso Varely Gergiev, otra estrella en alza.

Un cambio de director implica para una orquesta un dilema entre experiencia, renovación, liderazgo y creatividad. "Todo director de orquesta, incluyéndome, tiene fecha de caducidad", comentó Haitink el año pasado al New York Times.

La filarmónica de Viena, que disputa a la de Berlín la supremacía mundial, resolvió el problema no teniendo director estable y variando sus invitados, aunque sigue aferrada a la tradición de excluir a las mujeres de sus atriles.

"El cambio de dirección musical es siempre una ocasión importante, sucede con poca frecuencia y siempre se trata de una evolución", comentó a la AFP el portavoz de la filarmónica de Nueva York, Eric Latzky. "Consideramos que era particularmente importante tener un nuevo director con nuevas perspectivas, nuevas ideas", comentó.

El cambio no será brutal. Gilbert compartirá el podio con un monstruo sagrado de la generación anterior, el director italiano Riccardo Muti, de 65 años, nombrado director residente tras declinar una oferta para ser estable.

Gilbert estudió en Harvard y en la escuela de música Juilliard. Está al frente de la filarmónica real de Estocolmo desde 1999 -donde su mujer es violoncelista-, es frecuente invitado en otros países y la próxima temporada dirigirá 'Carmen', de Bizet en la Ópera de Viena.

Su madre, Yoko Takebe, de origen japonés, es violinista en la filarmónica de Nueva York. Su padre, Michael Gilbert, también lo fue, hasta su jubilación, en 2001. Por esa razón, el artista conoce a muchos de los músicos de la orquesta desde su infancia, algo que le confiere una familiaridad peculiar con la tribu. "Esta es la orquesta que siento más cercana en todo el mundo, son los músicos que más aprecio", comentó Gilbert, primer neoyorquino de nacimiento que sube al podio como estable. "Recibir este voto de confianza es emocionante".