De Japón a EEUU, la 'generación Potter', embrujada en todo el mundo
Jul 20,2007 00:00 by nora

Tienen entre 15 y 33 años y pertenecen a la 'generación Harry Potter'. Se encuentren en Moscú, Tokio, Sidney, París o Washington, todos tienen algo en común: crecieron con el aprendiz de mago y se muerden las uñas a la espera de la salida del séptimo y último libro de la saga.

"Soy un fan de Harry Potter y en Moscú somos casi tan numerosos como en Londres", asegura orgulloso Timour Bessidski, un joven bilingüe de 15 años que no esperará que el último tomo de la novelista británica J.K. Rowling, 'Harry Potter and the deathly hallows', sea traducido al ruso para sumergirse en su lectura.

La versión en inglés será la primera en salir a la venta en todo el mundo, el próximo viernes a medianoche. Bessidski solo lamenta "verse obligado a esperar" la traducción rusa para poder hablar sobre el libro con sus amigos. "Hace mucho tiempo que no tenemos muchas cosas sobre las que debatir porque ya hemos leído todo lo que salió antes", indica.

Compartir entre amigos la suerte de los alumnos del colegio de Hogwarts de Magia y Hechicería forma parte del fenómeno Harry Potter. "En seguida me di cuenta de que no era el único obsesionado con Harry Potter", admite Johann Hauswald, de 16 años, estudiante en Washington. "Podía intercambiar mis sentimientos y reflexiones sobre el libro con la mayoría de mis compañeros", añadió.

"Harry Potter es universal, ¡eso es seguro! Es un universo particular con palabras que no existen y al mismo tiempo es super simple de leer", resume Anna Rossi, de 17 años, oriunda de Drancy, cerca de París, que comenzó a leer Harry Potter justo antes de entrar en el liceo. "Tenía su misma edad", recuerda.

Compañero modelo y héroe, el aprendiz de mago ha hechizado a sus jóvenes lectores en todo el mundo. En Tokio, Kanako Kishigami, de 26 años, que actualmente trabaja en una oficina, confía que "creció con Harry Potter". Considera incluso que su héroe "se volvió muy simpático" en su encarnación cinematográfica por parte de Daniel Radcliffe. "Harry Potter representó para mí alguien con quien me pude comparar", admite Johann, de Washington.

Aline, parisina de 18 años, también es "fan desde que salió" el primer libro. "Estaba en sexto (grado), debía tener 12 ó 13 años. Está bien escrito, la historia es interesante, las películas están muy bien hechas. ¡Es genial!", asegura.

En Sidney, Jessica Dempsey analiza: "No diría que son los mejores libros jamás escritos pero te embrujan. Uno se vuelve parte integrante de ese universo". "Creo que eso ocurre porque todo el mundo quiere un poco de magia. Cada uno sueña con ser transportado un día a un castillo medieval", añade Sarah Hilton, de Sidney.

"Es como si me hechizaran cuando leo sus libros", resume Reina Era, de 33 años, una madre japonesa que llevó en Tokio a su hijo de 8 años al preestreno de la última película sobre el mago: 'Harry Potter y la Orden del Fénix'.

A pocos días del lanzamiento del último libro, el posible final de la saga y la suerte de Harry divide a sus fans. "Podría ser un buen final que muriera", sugiere Aline, de París. "No lo deseo. Me sentiría hundida", disiente Jessica, de Sidney. Anna, de Drancy, es radical: J.K. Rowling "no puede hacerlo morir. No es posible. Lo quiere demasiado. E imaginen la cantidad de niños que llorarían".